Ópalos y perlas, el universo representado en un objeto.

 Hasta hace poco el uso de monturas y piedras preciosas en las piezas que diseño me parecía irrelevante e innecesario, pasado de moda vaya.

Sin embargo en la búsqueda de identidad  y ante la propia inquietud evolutiva que sufro constantemente, me encontré (enamoré es una palabra adecuada), con las Perlas Negras, esferas de nácar que van de los tonos grisáceos hasta los amarillentos y ocres, a veces todos juntos en la misma pieza, con un acabado de apariencia metálica mate que captó mi atención, casi al mismo tiempo una clienta se contactó conmigo para que le diseñara unas argollas de compromiso con Ópalos; buscando las piezas adecuadas para diseñarlas, quede fascinado con esta piedra, cuya composición es similar al cuarzo  -sólo que con moléculas de agua - los Ópalos de gran transparencia, llenos de reflejos de colores tornasol en su interior me parecieron fascinantes.

En la visita habitual con los proveedores de piedras preciosas compré algunas Perlas y Ópalos para admirarlos en el taller y tenerlos como inspiración, esperando poder trabajar con ellos. Un día, sentado en mi mesa de Joyero, con las piezas sobre ella, comencé a ver la similitud (no es ninguna coincidencia) que tienen con el Universo, particularmente las Nebulosas, los colores, brillos, destellos y esa aparente suspensión nebular en su interior (específicamente en los Ópalos), literalmente me encontré frente a un pedacito del cosmos.

Tras años de trabajar con formas orgánicas y la filosofía estética Japonesa Wabi Sabi, en el diseño de colecciones como Tierra/Agua (Diseñada para Anuar Layon) decidi realizar algo volátil, etéreo y que pareciera suspendido, detenido en el tiempo, como si portáramos un pedazo de infinito con nosotros. Hice unos bocetos rápidos y expresivos  (subí una foto a mi cuenta de Instagram y un amigo me comento que le recordaban a la película "La Llegada", que curiosamente habla de un lenguaje proveniente de habitantes del cosmos), inmediatamente me puse a experimentar con cera caliente a presión y agua para lograr suspender el movimiento, obteniendo formas orgánicas irregulares que fui integrando en formas mucho más portables, después se hizo el vaciado en cera, perforé el metal, soldé los alambres de plata, se hicieron las monturas de perlas y ópalos, pavoné y di un ligero pulido para darle profundidad a las piezas y acentuar las formas orgánicas obtenidas durante el proceso.

 Ve toda la colección aquí.

El resultado en mi primer uso de monturas de Perlas y Ópalos fue muy femenino, sin embargo, actualmente me encuentro explorando un anillo más de la colección y expandiendo el uso de perlas en piezas masculinas.

¿Alguna vez has visto a un hombre usar perlas? 


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